El chiste: Un caféUn señor entra a un bar y le dice al camarero:
-¿Cuánto cuesta un café?
El camarero responde:
-1 Euro.
-¿Y el azúcar? Preguntó el señor.
-¡Gratis! Respondió el camarero.
-Pues ponme un kilo, por favor.
El chiste: Clase con retrasoLa profe a Pablito:
-¡Pablito! ¡Son las diez y tenías que haber estado en clase a las nueve!
-¿¿¿Por qué, por qué, profe, qué me he perdido???
El chiste: Un perro chiquitínEntra un hombre al jardín de su amigo y ve un letrero que dice ‘cuidado con el perro’. Y, de pronto, ve a un perro chiquitín, chiquitín. Va donde su amigo y le dice:
-¿Pero, para qué pones ese cartel si el perro es tan pequeño que no puede ni abrir la boca?
-Sí, pero no sabes la cantidad de veces ¡que me han pisado al pobrecito!
El chiste: En clase- Papá, papá, la profesora ha hecho una pregunta y yo he sido el único que ha levantado la mano.
- ¡Muy bien hijo! ¿Y qué ha preguntado?
-¿Quién no ha traído los deberes hechos?
El chiste: Un café soloUn tío entra en un bar y le dice al camarero:
-¡Eh, camarero!
-¿Qué quieres?
-Póngame un café.
-¿Solo?
-Bueno, póngame dos.
Un tío entra en un bar y le dice al camarero:-¡Eh, camarero!
-¿Qué quieres?
-Póngame un café.
-¿Solo?
-Bueno, póngame dos.
El chiste: Animales bilingüesIba caminando por el campo un pollito y, de repente, choca con un zorrillo inglés. El zorrillo le pide perdón y le dice:
-I’m sorry.
Y el pollito le dice:
-I’m pollito.
El chiste: La tabla del 5Le pregunta el profe de mates a un alumno en clase:
-Juanito, ¿cuánto es 5×8?
-40, profe.
-¿Y 8×5?
-¡Tarencua!
El chiste: Un chico prometedorEl profesor al padre de Pablito:
-Su hijo es un chico verdaderamente prometedor.
-¿Ah, sí? ¿Es que destaca mucho?
-No, es que se pasa el día prometiendo que va a empezar a estudiar pero ¡nunca lo hace!
El chiste: ¡Qué cansancio!-Hola buenas, ¿tiene algún libro para el cansancio?
-Lo siento, pero ¡está “agotado”!
El chiste: Dos aceitunasEstas son dos aceitunas que están haciendo alpinismo. Una de ellas se cae y dice:
-¡Uy! Qué dolor, creo que me he roto un hueso.
Y le dice la otra:
-¿Pero, eres tonta o qué? ¿Cómo te vas a romper un hueso si estás rellena de anchoa?